Altas capacidades

¿Qué sabemos de las Altas Capacidades? Hay muchas personas que tienen un diagnóstico de Altas Capacidades y, a veces, es difícil pensar que las dificultades que presenta sean compatibles con el diagnóstico, simplemente por el significado que le da la sociedad al mismo.  

Este diagnóstico afecta al entorno vital de la persona que lo posee; ya sea en el ámbito personal, social, académico o laboral. Así pues, es importante establecer una diferenciación de cada diagnóstico con su sintomatología, sin dejar de ver el global de la unicidad de la persona. A veces es difícil comprenderlo, puesto que en nuestra sociedad actual el diagnóstico de Altas Capacidades tiene una connotación positiva, pero no hay que dejar de lado las peculiaridades o dificultades que determina.  

  

Una persona con Altas Capacidades, puede tener intereses personales especiales, puede mostrarse rígido y vulnerable a la sensibilidad emocional, y puede presentar conductas sociales que vistas desde fuera pueden llamar nuestra atención. Muchas veces caemos en la trampa de etiquetar a una persona por su diagnóstico y, en este caso, no dar valor a las dificultades que aparentemente no se ven. Además, con un diagnóstico de Altas Capacidades podemos caer en el mito de: «Si es muy inteligente, como no tiene que entender esto» «Cómo no va a saber hacerlo» «Hay que ponerle retos más complejos».  

  

A una persona con Altas Capacidades, el hecho que la gente del entorno pueda verla o concebirla cómo alguien superior en inteligencia, puede menguarle la autoestima cuando se encuentra ante un error o un fracaso, puesto que tiene inculcado que él o ella tendría que ser más que el resto. Por eso, consideramos muy importante explicarle a la persona qué significa tener Altas Capacidades y no quedarnos solo con la lógica de las palabras del diagnóstico.  

  

A veces las familias deciden desarrollar una evaluación diagnóstica al ver algunos aspectos peculiares en sí mismos/as, o en sus hijos. La demanda puede ser muy diversa:  

  • Mi hijo/a se distrae mucho en clase  
  • Mi hijo/a molesta sus compañeros  
  • Mi hijo/a pregunta mucho sobre un tema y hasta que no tiene una solución a su curiosidad no para  
  • Mi hijo/a se preocupa mucho por actos de terceros y sufre  
  • Mi hijo/a es muy sensible y llora mucho  
  • Mi hijo/a tiene pensamientos muy repetitivos y cuesta que deje de pensar  
  • Mi hijo/a no contesta a su nombre  
  • Mi hijo/a solo habla de un tema en concreto  
  • Mi hijo/a tiene un vocabulario muy diferente a los compañeros/as de su edad  
  • Mi hijo/a interpreta las situaciones sociales de manera errónea  
  • Mi hijo/a es muy distraído/a y poco organizado/a  
  • Cuesta mucho que haga los deberes  
  • A veces no quiere hacer caso a la autoridad y se rebela  

  

Con este tipo de demandas, el/la profesional del ámbito de la psicología, puede tener en mente diferentes diagnósticos que sean coherentes con estas características o conductas, desde el Trastorno del Espectro del Autismo, hasta Trastorno por Déficit de Atención e hiperactividad, Dificultad Especifica del Aprendizaje, Trastorno de conducta, entre otros muchos.  

Una vez se hace una evaluación rigurosa, en caso de orientarse psicológicamente a unas Altas Capacidades, la familia o el paciente en concreto que lo recibe, lo vive como una cosa positiva. A veces, incluso aporta cierta calma o sentimiento de superioridad o felicidad.  

Pero lo que venimos a exponer hoy, es que tenemos que conocer las Altas Capacidades, no solo por sus potencialidades sino también por las dificultades por las cuales pasa la persona con este diagnóstico: organización de pensamiento, funciones ejecutivas, incomprensión de situaciones sociales, alta preocupación y sensibilidad emocional, intereses diferentes a los de sus iguales, incomprensión de bromas o frases sin funcionalidad, pensamientos repetitivos, entre otros. Es importante que divulguemos la realidad de este diagnóstico por no someter a una posible presión estas personas que lo poseen, puesto que muchas veces les «obligamos» a ser más y que tengan que resaltar en cualquier ámbito o incluso a ser defendidos ante sus actuaciones, con la justificación de: «es que es altas capacidades«.  

  

Os recomendamos poder leer más sobre el amplio abanico del diagnóstico de Altas Capacidades y su comprensión con todos sus aspectos, no solo los positivos, por si en alguna ocasión os relacionáis con alguien con este diagnóstico podáis tener una idea de lo que viven, y no solo en su potencialidad, sino también en su vulnerabilidad.  

   

¡Esperamos que os haya resultado interesante! ¡Hasta la semana próxima!  

 

  

El Equipo de Somni Psicologia 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *